Alpha y Omega
Lo repito hasta la extenuación, la literatura es el origen y la solución de todos mis problemas. Si no fuera por ella (me gusta este tratamiento femenino), qué sería de mí este mes, escayolado y enclaustrado en casa. Bien pensado, es la mayor bendición posible. Me agarro al folio el blanco igual que un naúfrago que acaba de encontrar una tabla de madera. Pero del mismo modo, ¿no es la literatura la causante de mi eterna insatisfacción? ¿De que sueñe con otra vida, de que nada me plazca, de que todo me parezca insignificante? ¿Pero no dije que era, también, el motor de mis sueños y la única manera de vivirlos? ¿No es verdad que la vivo como un agujero negro en la boca de mi estómago? Esta ambivalencia me conduce, inevitablemente, a un mes lleno de contradicciones en el que voy a escribir mucho, pero a cambio tendré que enfrentar a todos mis "yoes". Se avecinan días de sol y muchos otros de tormenta.