lunes, 19 de diciembre de 2011

El vuelo

Cuando el avión, en mitad del vuelo, paró su motor en seco y fue poco a poco descubriendo lo que era verdad y nadie pareció reconocer en un principio, que nunca más iba a obtener el más mínimo impulso que lo condujera a su destino, el niño pensó que por fín estaban volando de verdad y no inserto en una demo indeseable, el piloto, sintió el vértigo de la responsabilidad y lo asumió como un reto a vida o muerte, por fin la adrenalina que tanto echaba en falta, y el sucidida, que tenía decidido acabar con su vida nada más aterrizara por eso de morir lejos de su tierra como un anónimo con el que nadie tuviera que cargar, sonrió de oreja a oreja acariciando la señal definitiva. El resto del pasaje, comenzó a emitir un runrún estresante que no iba a cambiar su suerte.

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